El lupus es una enfermedad autoinmunitaria en la que el sistema inmunitario ataca por error tejidos sanos. Puede afectar la piel, las articulaciones, los riñones, la sangre, el corazón, los pulmones o el sistema nervioso, y sus manifestaciones no son iguales en todas las personas. 1
¿Qué síntomas pueden aparecer?
Puede haber cansancio persistente, dolor o inflamación de las articulaciones, fiebre, lesiones en la piel, sensibilidad al sol, úlceras en la boca, caída del cabello, hinchazón de las piernas u orina espumosa. Estos signos también pueden deberse a otras enfermedades, por lo que no confirman lupus por sí solos. 1, 2
¿Cómo se diagnostica?
No existe una sola prueba que confirme o descarte todos los casos. El médico integra los síntomas, la exploración física y los análisis de sangre y orina; en algunos pacientes se necesitan estudios adicionales o la participación de Reumatología. 1
El seguimiento es parte del tratamiento
El tratamiento se ajusta a los órganos afectados y a la actividad de la enfermedad. No suspendas corticoides, hidroxicloroquina u otros medicamentos sin indicación médica. Comenta cualquier infección, embarazo planificado o efecto adverso para adaptar el seguimiento con seguridad. 1
Si presentas síntomas persistentes, hinchazón, cambios en la orina, dolor torácico o falta de aire, solicita una valoración médica. Si tienes falta de aire intensa, dolor torácico fuerte, confusión o debilidad súbita, acude a urgencias.
Este contenido es educativo y no sustituye una evaluación individual.